jueves, 19 de febrero de 2015

NUESTRA COSECHA LITERARIA




LAS VACACIONES DE PASCUA 


Esta vez, las vacaciones de Pascua las pasé en Cartagena, donde fuimos a ver 

desfilar a mi hermana porque está en la Infantería de Marina.
Todo pasó muy rápido. La verdad es, que no hice nada interesante en mis vacaciones de Pascua dejando un lado lo que me gusta hacer: estar con los amigos. Me pregunto esto: si la Pascua es una fiesta judía de hace más de 3000 años de antigüedad, que por cierto también se incorporó a las celebraciones católicas-cristianas, ¿de dónde sale el ‘Conejo de Pascua’ que nos venden por la TV? ¿por qué nos tienen que vender chocolate, en una celebración religiosa, y encima un conejo? Para mí, en el mundo Occidental, creo que lo que más preocupa es vender productos que la propia devoción. Pero dejando un lado mis preguntas, me gustaron las vacaciones de Pascua, porque pude estar con gente cercana y divertirme.La mayor parte de estos días de vacaciones las pasé fuera de casa, aunque también estuve en casa, y como en casa no hay nada más que la TV, toca mirar películas. ¡Ah! y también miré el partido de la Champions correspondientes a los cuartos de final entre el Barça-Bayern y Liverpool contra Chelsea. El más igualado fue entre Liverpool-Chelsea, pero al final, 7 goles a favor del Chelsea y 5 goles a favor del Liverpool.Lo mejor de todo, es que el Barça ganó por goleada el poderoso club alemán Bayern, y se va a encontrar en semifinales contra el Chelsea.Sin duda el partido estará interesante, y puede que de este encuentro salga el futuro campeón de la ‘Copa de Campeones’, la Champions.



(redacción extraída de la página web de PDC del I.E.S Ausias March)




EL PODER QUE DESEO

Si pudiera elegir un poder escogería teletransportarme, es decir, ir de un lugar a otro a la
velocidad de la luz. Pienso que sería genial, ya que sólo tendría ventajas sin hacer daño a nadie.
– Si un día cruzo la calle y un despistado se salta un semáforo podría teletransportarme a su coche y hacerle frenar o bien cruzar al otro lado en un momento.
– Si un día me despertara tarde y no me diera tiempo de coger el autobús para venir al
instituto con mis amigos me teletransportaría a la puerta del instituto.
– Me teletransportaría a mi pueblo ya que me gusta mucho ir, pero está muy lejos. Iría a
saludar a mi familia y amigos y volvería.
– Me teletransportaría a muchos lugares del mundo que no conozco para hacer turismo.
– También sería una ventaja tremenda para muchos deportes, por ejemplo el fútbol, baloncesto, hándbol, natación…pero como hoy por hoy no es posible me conformaré con imaginarlo.
(Ivan Ramírez, alumno de secundaria del I.E.S Ausias March)
http://blocs.xtec.cat/heroesausias/
                                  QUEMADO 

Aquel maldito fin de semana como todos los demás de mi miserable existencia fuimos al camping mis padres y yo. Estaba más que aburrido de babe rifo ya tantas veces y pasar los fines de semana tan sólo. 
Era un centro de acampada de alta montaña bastante amplio, alejado de toda ciudad. Sus caminos repletos de rocas lo hacían intransitables. Al lado de un lago verde y pestilente, lleno de mosquitos, se alojaban todas las caravanas. Eran de colores desvaídos a causa de las contantes tormentas y bastante antiguas. Los árboles daban un toque aterrador por las noches. 
¡Nunca me había gustado aquel antro y nunca me gustaría! Lo único que se salvaba de aquel lugar tan odioso era mi cuarto, mi guarida repleta de libros e historias que hacían que olvidara los tormentos que pasaba en ese lugar.
Al llegar, después del caminito en coche, estaba tan enfadado como mareado así que me subí al remolque gritando a mis padres:
-Con tanto pirómano suelto que hay por el mundo ojalá encuentren este camping y así me pueda ir de aquí, ¡Qué harto estoy!
-Te vas a quedar aquí lo quieras o no- me respondió mi padre con la voz tranquila y autoritaria de siempre 
-Parar los dos, no empecéis y menos aquí-dijo mi madre controlándonos
Ese mismo día era la fiesta de San Juan. Se celebraba haciendo una hoguera  al lado del lago y una barbacoa para todos los campistas. 
Yo no pensaba ir, y ellos tampoco me esperaban, así que me retiré a mi cuarto por si me dejaban leer en paz y para olvidarme de ellos una vez más.
Al poco rato de estar leyendo, se fue la luz, no podía encontrar el interruptor así que me levanté a buscarlo. Me choqué con lo que parecía era una televisión pero lo encontré y lo encendí ¡Estaba en mi casa de la ciudad! Me asusté tremendamente aunque no me duró mucho. ¡Por fin estaba solo en mi casa! sin órdenes ni quejas.
Era una casa amplía de dos pisos y un sótano. Desde la planta baja se podía ver los coches aparcados a la misma altura. Mi cuarto ¡cómo no! estaba pegado al de mis padres, así podían controlarme mejor. Decidí ir a la cocina, que estaba en el piso de arriba. Mientras subía por la escalera oí, o eso creí, un leve susurro pero seguí subiendo porque me pareció imposible que hubiera nadie. Mi hermano mayor nunca estaba en casa ¡Él si que tenía libertad! Entré, encendí el horno y puse una pizza dentro. Pero en ese momento, esta vez si que oí claramente unas voces que venían del cuarto de la plancha que estaba pegado a la cocina. 
Salí corriendo, bajé las escaleras a trompicones y me encerré en el comedor atrancando la puerta con una silla. Enchufé la tele para tranquilizarme. El corazón me latía desconsoladamente, pero aún así, al poco tiempo me rugían las tripas. Entonces, olí a quemado y me acordé de la pizza que había olvidado en el horno. Me acerqué a la puerta clausurada y ví que por la rendija entre la puerta y el suelo entraba humo.
Me asusté tanto que fui directo a la ventana, la abrí y aterricé torpemente. Me incorporé y miré a mi alrededor. 
-¡Demasiado oscuro para ser una calle!- exclamé
Forcé la vista y en ese preciso instante me dí cuenta que me encontraba tirado al pie de mi caravana . A pocos metros se consumía una hoguera de San Juan
(David Rubio, texto extraído de "Nueve cuentos fantásticos" escritos por el alumnado de PDC del I.E.S Baleares de Valencia) 



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